Si usted confía en sus instintos, nunca se equivocará.

Qué es el instinto, para qué sirve

El instinto es como los cimientos de la casa, las raíces de la planta, la fuente del río: la base sobre la que descansa la existencia del hombre. El instinto es la voz de la Naturaleza en nosotros, dotada de un inmenso poder sobre nuestro bienestar. En los animales, el instinto hace que ocurran hazañas increíbles: las abejas “sienten” flores a kilómetros de distancia y un perro puede encontrar a su amo incluso después de años. En cambio, a menudo sucede que los hombres le temen y le temen, tratando de controlarlo. Esto sucede porque el instinto nace antes de que se forme nuestra idea del bien y del mal. Pero es precisamente esto lo que hace indispensable realizar nuestra naturaleza, tal como sucede con los animales y las plantas.

Si usted confía en el instinto, tomará el camino correcto

Muchas cosas pueden abrir o cerrar las puertas a nuestro componente instintivo: son nuestras convicciones, la concepción que tenemos de la vida, la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos, los papeles que desempeñamos, pero también la educación, las creencias religiosas, los sentimientos comunes, la moral. Si todas estas cosas no interfieren, el instinto puede fluir libremente y nuestro comportamiento estará en armonía. De lo contrario, podemos desencadenar un conflicto interno que corre el riesgo de bloquearnos, haciéndonos falsos e infelices. A menudo cuando cometemos errores en la vida es precisamente porque no seguimos nuestros instintos, sino reglas y convenciones, o porque estamos condicionados por miedos y sentimientos de culpa. Elegimos “cabeza” y luego nos enfermamos. Viceversa, la decisión del instinto , una vez que hemos aprendido a escucharla, es siempre respetuosa de quiénes somos y qué es lo que hay que hacer; como la semilla que no se pregunta si es correcto o no germinar, o el león rugiente, o la oveja balando.

Los que lo sofocan viven mal

“Tengo que frenar, me estoy comportando como un hombre incivilizado.”

“Tengo fantasías de las que me avergüenzo.”

“Me atrae mucho, pero he decidido no rendirme.”

“No los soporto, pero estoy fingiendo que no lo soporto.”

“Dije que me voy, no puedo perdérmelo.”

Por qué no funciona

Si creemos, como atestiguan estas frases, que el instinto no debe perturbar nuestras vidas y debe ser domado cuando no es reprimido, desencadenaremos un conflicto interno crónico que terminará por hacernos tomar decisiones que no nos pertenecen y nos empujará a vivir una vida falsa.

Los que escuchan la voz del instinto se benefician

“Estaba en crisis y algo dentro de mí sugería qué hacer.”

“He oído que era el hombre de mi vida, no me preguntes por qué.”

“Yo no fui, él no me inspiraba. Sólo entonces me di cuenta de que era la decisión correcta.

Por qué funciona

Cuando dejamos que los instintos fluyan libremente y se traduzcan inmediatamente en emociones, sentimientos, pensamientos, ideas, creatividad, entonces desde las áreas profundas del cerebro llega la inspiración para tomar el camino correcto cada vez y vivir en un estado de bienestar armonioso

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