Sin trucos en la primera cita

La regla es antigua pero siempre válida: alimentar el misterio sin engañarse a sí mismo. Y sobre todo, evitar expectativas excesivas y planes preestablecidos. Parece trivial, pero cuántas veces la poesía de una primera cita está mortificada por las expectativas, por las ansiedades mutuas, por el esfuerzo que todos hacemos para vivir realmente el momento sin pensar en el mañana. Surgen miles de preguntas: ¿cómo debo comportarme? ¿Qué va a pasar? ¿Le gustaré? ¿Me va a gustar? Aquí hay algunas reglas simples que le ayudarán a disfrutar de la noche y luego mañana, quién sabe…

Guardar el misterio

Te encuentras ante una persona que quiere conocerte y tienes la oportunidad de hacerlo como tú quieras. Nadie te obliga a exponerte completamente en la primera salida; puedes decir lo que quieres de ti mismo, pensar en algunos aspectos, otros sólo tocarlos y en otros, ¿por qué no? Habrá tiempo para revelar todo…

No te traiciones

No intente hacer acrobacias en los talones si normalmente usa bailarines y no adopte un estilo de jabón y agua si se maquilla incluso cuando va de compras. Determine qué y cuánto comer y beber por cómo se siente y no por cómo lo haría su mejor amigo. Y si una propuesta, como ir al cine o escuchar un concierto de jazz, no te tranquiliza, dilo. ¡No te traiciones a ti mismo!

Inspírese

Aceptaste la invitación porque te gusta, te da curiosidad, te atrae, no puedes esperar a pasar tiempo con él, quieres ver qué pasa…. Así que no te preguntes qué te espera, no decidas primero qué vas a hacer y hasta dónde vas a llegar. Confía en ti mismo y en tus sentimientos: deja que la noche corra y elige, de vez en cuando, cómo continuar. Sin esfuerzo, pero sólo siguiendo el placer.

Mentiras duelen….a ti mismo

No digas que eres cinco años más joven de lo que eres, no digas que has tenido muchas historias si sólo ha habido un gran amor en tu vida, no digas que te encantan los deportes si pasas el domingo en el sofá: en resumen, no mientas. Eres quien eres y no hay nadie a quien tengas que parecerte para impresionar a la persona que tienes delante.

Agujeros de inutilidad

Es mejor evitar discusiones generales y superficiales, inundar al interlocutor con palabras o hacerle mil preguntas sobre el estilo de interrogación, tratando de saber todo sobre él en…. ¡dos horas! Dirige tu atención a lo que sientes y sientes en su compañía y crearás una buena comunicación que, libre y espontánea, también se alimenta de silencios y pequeños gestos.

¿Fantástico? Es temprano

Aún no has salido con él y ya estás pensando en lo que va a pasar mañana. Te pidió una cita, pero eso no significa que esté enamorado y perdido, que vivirán juntos para siempre y que tendrán hijos. Si ya tienes en mente la fotografía de tu futuro, corres el riesgo de quedar atrapado en tu plan preempaquetado y hacer que huya de ti.

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