Situaciones que promueven el pánico

Después del primer ataque de pánico ya no somos los mismos, el miedo a que pueda volver genera una ansiedad que a menudo activa un círculo vicioso: para no estar enfermos evitamos todas las situaciones de riesgo, reduciendo aún más nuestro espacio vital y agravando la condición de partida, en este punto reforzamos las circunstancias que originan el ataque de pánico . Lo que estas situaciones tienen en común es la imposibilidad de alejarse o recibir ayuda en caso de crisis. El ataque de pánico puede llegar en cualquier momento y cogernos por sorpresa; si consideramos que en la vida de los que lo sufren todo está planeado hasta la milésima, nos daremos cuenta del poder deflagrante que puede tener un ataque de pánico incontrolable . He aquí algunos lugares o situaciones típicas y cómo se desencadena la crisis….

La autopista es un lugar infinito: el terror del “no retorno” provoca pánico

Entrar en la autopista: basta con la idea para generar ansiedad en los que sufren ataques de pánico , lo que angustia es la incapacidad de retroceder o detenerse: hay que avanzar hasta las salidas permitidas. Tratemos de extender simbólicamente esta limitación a nuestras vidas…. ¿Hay situaciones en las que sentimos que tenemos que seguir adelante y no ser capaces de invertir el curso o detenernos? Por ejemplo, una opción que ha condicionado nuestras vidas y que no podemos revocar moralmente, como cuidar de una persona débil o enferma, mantener un trabajo que nos parece el único posible, permanecer junto al cónyuge al que hemos jurado fidelidad eterna….

Los lugares abiertos pueden llevar a la crisis. ¿En la base? La posibilidad de ser libre

Un concierto al aire libre, un paseo fuera de la ciudad, un viaje a un centro comercial, una visita a una nueva ciudad, un viaje en barco y estar en alta mar…. Todas estas son situaciones en las que perdemos nuestros puntos de referencia habituales, incluido nuestro sentido de identidad. Estamos en una condición de anonimato y falta de control social donde podríamos hacer virtualmente cosas que no están con nosotros, transgredir, traicionar nuestros principios? Es la libertad la que nos pone en ansiedad y puede comenzar el ataque de pánico , pero también la soledad que experimentas cuando te conviertes en uno de muchos en la multitud.

Los contextos “obligatorios” liberan el deseo de escapar del deber

La racionalidad y las reglas sociales quieren que nos sentemos en una sala de cine hasta que la película esté terminada, al igual que una cita con amigos, ir de compras al supermercado…. Estas operaciones no pueden dejarse en el medio sin dar una imagen de personas desequilibradas. ¿Qué tan importante es el deber y la coherencia en tu vida? ¿Siempre haces lo mismo? ¿Puedes cambiar de opinión? ¿Te permites decir que no? ¿Qué imagen de ti mismo quieres dar a los demás? Cuando la formalidad es la regla, todas las situaciones se convierten en un examen, un banco de pruebas del que sólo queremos escapar. El ataque de pánico está a la vuelta de la esquina……

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