Superar el dolor con un camino de imágenes

Las imágenes mentales tienen un gran poder. Son el primer lenguaje del cerebro, contienen núcleos simbólicos profundos y antiguos y su evocación es capaz de modificar la química cerebral y reactivar procesos mentales bloqueados, resolviendo conflictos enterrados y haciéndonos encontrar paz y serenidad. Por esta razón, existen verdaderos “caminos de imágenes” que pueden ayudarnos a enfrentarnos a situaciones de incomodidad. Presentamos una de ellas, para que se haga sola en casa, cuando sentimos dolor y sentimos la necesidad.

Cuándo hacerlo Tratemos de hacer este camino imaginativo cuando nos sentimos oprimidos por un dolor interno , sufrimiento y tristeza y cuando sentimos que no podemos llegar a un acuerdo con nada.

Sus efectos Es capaz de sofocar en origen los procesos mentales de retorno continuo que sólo amplifican el dolor psíquico . También puede activar recursos internos no utilizados que pueden mostrarnos las situaciones en las que hemos caído con diferentes ojos y encontrar nuevas soluciones a los problemas que nos aquejan. Cómo hacerlo Primero escribimos en un trozo de papel la “cosa” que actualmente nos causa más dolor (un evento que ocurrió, algún aspecto de nuestro personaje, una impresión general sobre nuestra vida) y ponemos el trozo de papel en un bolsillo. Luego, mientras estamos solos, bajamos un poco las luces de la habitación y nos sentamos o nos tumbamos, en una posición cómoda, eliminando todo lo que pueda forzarnos como cinturones, calzado apretado, gafas, relojes, pulseras…… Centramos nuestra atención en el cuerpo y en la respiración, en el cuerpo que respira y empezamos a leer el siguiente texto (sugerimos imprimir la página). Leemos en voz alta, lentamente, como si estuviéramos contando un cuento de hadas a un niño pequeño. Cuando las imágenes se forman en nuestras mentes, dejemos de leer y nos involucremos con ellas. Entonces continuamos… Al final nos quedamos en la posición el tiempo que queremos, luego nos levantamos y retomamos las actividades normales. Sendero imaginativo: el bosque mágico (sugerimos imprimir este texto y leerlo según las modalidades explicadas arriba) Estoy en un gran prado… ahí está el sol… un sendero… y camino a lo largo de una colina… la hierba es alta… Huelo la hierba, la tierra, la maleza…. El suelo está cubierto de hojas húmedas, es húmedo…. Puedo oler hojas mojadas… el sotobosque está húmedo y oscuro… a mi alrededor troncos cubiertos de musgo y líquenes…. La luz del sol se oscurece…se filtra a través de las hojas de los árboles…se hace más gruesa y más alta…me meto en el bosque…camino…a la sombra…. Y ahora…. delante de mí un claro… ancho…. circular… los árboles lo rodean… erguido como las columnas de un templo… me llaman… me atraen… me acerco a ellos…. A mi izquierda un árbol delgado….elegante, en forma de cono…las hojas coriáceas, dentadas, brillantes y cerosas por encima, opacas y más claras por debajo…Me rozo contra el borde dentado, las pequeñas espinas…. Recuerdo sus ramas tejidas en guirnaldas en Navidad, sus bayas rojas…. me llega un recuerdo lejano, un dolor que viene de mi infancia… Lo confío al árbol… Y ahora… la forma de un gran árbol me atrae… Me acerco… Admiro el imponente tronco, el follaje expandido, el verde intenso entre el que brillan las castañas, engastadas en los rizos esmeralda… me viene a la mente cuando me sentía pequeño, insignificante, me parecía que nadie me veía…. Me sentía tan mal por ello… ahora puedo protegerme a la sombra de este gran árbol… Ahora me doy la vuelta… y observo… Veo la corteza gris de un tronco retorcido de olivo, atormentado, excavado por el tiempo, muestra aquí y allá la madera de color marrón amarillento, con un olor aceitoso intenso, pequeñas hojas verdes plateadas, brillantes, brillantes, plácidamente plácidamente en el viento, que muestran a las aceitunas que todavía están verdes. Me acerco a tocar la corteza…. emana una dulce calidez…. me calma… los dolores parecen desvanecerse, desvanecerse ante este antiguo tronco…. Y sigo vagando por el bosque y todavía encuentro plantas mágicas…. como este…. un árbol con mil troncos finos que se juntan en una sola cabeza, las hojas son gruesas, ocres, verdes, pequeñas, redondas….. Veo pequeños grupos de avellanas con corteza leñosa…. Extiendo una mano…. Me imagino que para atrapar a algunos de ellos, los necesitaré cuando el dolor regrese…. Ahora oigo el ruido y el olor del agua cerca de mí…. Estoy cerca de un arroyo… de repente me doy cuenta de un hermoso árbol con un hábito elegante y sinuoso… las largas ramas flexibles, llenas de hojas, se inclinan para tocar el agua… un soplo de viento las eleva y luego caen hacia atrás con un movimiento suave, como de abanico… las observo… que el movimiento lento me fascina… Me acerco a las ramas y me sumerjo lentamente las manos… Siento un poco de nostalgia pero también una gran armonía, una paz interior… ahora un viento cálido acaricia mi piel… Miro a mi alrededor… Miro a mi alrededor… Observo el círculo encantado de los árboles… uno de ellos parece llamarme… Me acerco… Recuerdo el trocito de papel que meto en el bolsillo… Decido dejarlo a los pies de este árbol… ahora también me siento a sus pies…. Me apoyo en el tronco…siento su calma…me envuelve…me acuna…me acuna… el viento pasa a través del follaje…. quita las hojas viejas… e incluso mi pequeño trozo de papel que se va… Lo veo volar… cada vez más lejos… cada vez más pequeño…. Miro hacia arriba y donde estaba mi folleto, ahora brilla una nueva gema…. tierna, fresca, llena de rocío… Una última mirada a su árbol y…. Tomo el camino de nuevo….llevando conmigo

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