Superar el miedo y volver al amor

Sara, lectora de Riza Psicosomática, nos escribe: “Tengo 30 años, me encanta mi trabajo y siempre he logrado todos mis objetivos. Diferentes discursos sobre la vida sentimental: desordenes y fracasos, uno tras otro. Mi problema viene de la inseguridad, del miedo a que la otra persona se niegue a dejarme ir, y del miedo a que la otra persona se niegue a dejarme ir. Ahora mismo estoy saliendo con un chico que me gusta mucho, estoy bien con él, pero tengo mucho miedo de perderlo y de que las cosas no funcionen. Nunca he tenido una historia normal, 10 años con una persona arrojada al viento, luego dos historias imposibles, la última de las cuales con un hombre separado que nunca quiso darme nada más, excepto unos pocos encuentros esporádicos. Empiezo a asistir a la actual, primero por diversión, sin compromiso, luego la asistencia se hace más frecuente, le quiero y paso tiempo con él. Si no lo busco, lo hace, en pocas palabras, está bien. Entonces bloqueo mi mente, miedo de hacerme daño, miedo de que no sienta por mí las mismas cosas que yo siento, miedo de hablar con él sólo para preguntarle lo que piensa, sentirme inadecuado para una historia, sentirme muy poco, a pesar de que como mujer puedo entender que él ciertamente nunca pensó en todas estas cosas. Ya no sé qué hacer, sufro tanto por mi forma de lidiar con ello, incluso físicamente me siento tan ansioso……

Cuando la ansiedad quiere ayudarte

Hay personas que tan pronto como están a punto de comenzar una aventura amorosa, entran en un estado de ansiedad y estrés difícil de controlar. A Sara le gustaría vivir la relación que está a punto de comenzar, pero desde el primer momento se desencadenan en su mente mecanismos de alerta, como si un gran e inminente peligro se cerniera sobre ella: el de no tener el control, el de no poder mantener viva la situación sentimental que se está creando, el de ser abandonada de nuevo, como ya le ha sucedido a ella. No es casualidad que no diga que está “comprometida”, sino que sólo está saliendo con un chico…. Sara tiene miedo de arruinarlo todo antes de empezar, aunque esté bien con la persona que está viendo. En estos casos, la ansiedad viene como una campana de alarma, pero Sara debe entender bien el mensaje indirecto: la incomodidad no le dice que está en peligro, sino que lo estará si continúa viviendo la relación en un estado de alerta perpetuo . Si no hace lo que la ansiedad sugiere, tan pronto como comience la historia de amor, ella misma le pondrá una presión anormal para que se sienta bien, aunque no sea necesario. Inevitablemente, ella se rompería, desperdiciando lo que era bello que se estaba construyendo.

Crees más en lo que sientes

Sara está demasiado anclada en la idea de una relación que se ha construido en el pasado: nos cuenta que ha tenido algunas historias de mala suerte y está convencida de que siempre será así, a pesar del gran interés que siente por el chico que frecuenta. Para que una historia funcione, se necesita confianza en el otro y en el sentimiento mutuo, un ponerse en el juego que significa confiar sin querer controlarlo todo. Hay que aceptar que la felicidad en el amor no depende sólo de uno mismo, sino sobre todo de las fuerzas misteriosas y que todo lo que se puede hacer es crearlo en torno al mejor terreno posible, sereno y relajado

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