Taquicardia: ¿Y si es una rebelión del corazón?

Todo lo que le sucede a nuestro cuerpo no es sólo un problema mecánico o químico, sino también psicológico. Las cardiopatías no escapan a esta regla, como lo demuestra la historia de Marta, quien tras contactar con el Instituto Riza por correo electrónico, inicia un camino de psicoterapia. He aquí su historia: “Desde hace un año me asaltan con frecuencia las crisis de taquicardia, cada vez más frecuentes, y mi cardiólogo ha planteado la hipótesis de que, si la situación empeora, será necesaria una cardioversión, porque mi corazón viaja a velocidades peligrosas”. En psicoterapia, Marta tiene el siguiente aspecto: muy puntual, o mejor dicho, ligeramente adelantada, lleva un traje elegante, pero muy “serio”. Su maquillaje no es muy evidente, pero está bien cuidado, igual que su pelo. En resumen, una mujer con un aire muy controlado y seguro de sí mismo. Incluso la bolsa no es del todo femenina, me recuerda al archivo de un gerente. La única nota extraña son los zapatos: tacones altos de un color rojo oscuro vivo….

Demasiada seriedad daña el corazón

“No entiendo por qué mi corazón se ha acelerado así durante un año. ¿Qué puede influir en él? He leído que es el órgano que controla las emociones, pero estoy viviendo una vida muy tranquila. “¿Quizás demasiado tranquilo?”, pregunta el psicoterapeuta. “Su corazón tal vez le está diciendo que necesita vivir a un ritmo diferente al que ha impuesto recientemente. ¿Qué te hizo sentir bien antes, qué ha cambiado desde el comienzo de la arritmia?”. Aquí está la respuesta: “Bueno, el trabajo anterior me hizo viajar mucho, de Estados Unidos a China, y así pude descubrir diferentes maneras de vivir y cada vez nuevas. Sé cómo dejarme llevar y divertirme en las más diversas culturas en las que trabajo y también tuve cortas relaciones románticas con hombres a los que nunca pensé que iría. Fue un trabajo un poco loco, como vivir en un parque de diversiones: mucha diversión y alegría en un ambiente que no era formal en absoluto”. Con estas palabras Marta cambia su forma de sentarse: se pasa las manos por el pelo, las desordena, sonríe con un aire travieso y se superpone a las piernas, las descubre sin preocuparse por ellas. El de Hong Kong o Nueva York que ella describía parece haber regresado de repente. “Pero luego encontré un trabajo diferente: finalmente me pagan bien, pero a cambio siempre debe ser muy racional, serio y profesional en todas las circunstancias.

Vive la doble vida si es necesario!

Así que, en una sesión posterior, el psicoterapeuta le pide a la paciente que cierre los ojos e imagine su corazón cerrado en una pequeña celda desde cuya ventana ve el parque de diversiones del que habló antes. “Lo estoy haciendo, doctor, mi corazón está ahí en la oscuridad y late regularmente, pero si lo empujo a mirar por esa ventana empieza a acelerar, parece que quiere destruir las barras para poder salir, pero aunque lata más y más fuerte no puede”. En este punto el terapeuta interviene y hace que Marta ponga las manos sobre el pecho para escuchar los latidos. “Tal vez su taquicardia es la rebelión que inconscientemente lucha dentro de ella para hacerle entender que su vida hoy en día es demasiado rígida, monótona y sin las emociones que antes la hacían feliz. Trata de hacer espacio para la Marta informal también…” En los meses siguientes, el paciente comenzó a llevar una especie de doble vida: la vida rígida y seria del gerente de la empresa y la del amante de la diversión, que se le concede con la mayor frecuencia posible. Las arritmias ya no aparecieron: su corazón sabe que puede salir de la cárcel cuando quiera….

Taquicardia: interpretación psicosomática

La taquicardia es una forma de aceleración de los latidos del corazón. La taquicardia patológica se define como cuando el aumento no está justificado y la frecuencia cardíaca es superior a 115 por minuto (entre 95 y 115 se habla de palpitaciones). Una taquicardia no fisiológica está relacionada con otros estados patológicos y puede indicar que el corazón (simbólicamente el centro de las afecciones) es polémico con el estilo de vida que estamos implementando . Expresa el deseo de vivir a un ritmo emocional diferente, por ejemplo, de emocionarse más: de tener más “latidos”. Si un Super-Ego muy exigente trata siempre de domar nuestros instintos, de controlarlos con un orden mental rígido y de mantener el mismo ritmo aún ante la necesidad de cambiarlo, el corazón se rebela, acelera y nos hace sentir fuertemente su necesidad de vivir más emociones.

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