Ten cuidado, si piensas en lo peor. y luego sucede!

“He cometido tantos errores en mi relación, que ahora temo que le pase lo mismo. Conozco el patrón, estaré demasiado disponible y él se cansará, como ha sucedido otras veces. Con estas palabras Chiara, una de nuestras lectoras, nos explica su problema. En el campo del amor, pero no sólo, es muy frecuente anticipar con la mente lo que nos espera y tratar de prepararnos para ello. Tal vez diciéndonos: “Esta vez tengo que ser diferente, tengo que ser diferente, tengo que imponerme, puedo hacerlo, tengo que pensar positivo”….No funciona: hacerlo sólo terminará creando un acto e influyendo negativamente en el curso de los acontecimientos. ¿Por qué razón? Porque las expectativas limitan y crean un sistema mental de bloqueo que, como un desvío de la carretera, no permite el libre desarrollo de pensamientos, habilidades y comportamientos.

Piensa en saber, qué error… Frente a una situación estresante empezamos inmediatamente a pensar en lo que va a pasar y a elaborar una película mental complicada en la que nos convencemos de que ya sabemos cómo van a ir las cosas. Cuando te dices a ti mismo: “Soy tímido y estoy atascado, esta vez no tengo que mostrarlo, tengo que mostrarme confiado y ganador”, toda tu atención queda capturada por el pensamiento de tu imagen y al final parecerás mucho más atascado y tímido de lo que lo estarías si no te hubieras dado cuenta. Inconscientemente tus actitudes seguirán los pensamientos que creaste y, lo que es peor, obligarás a otros a ver y responder a tus actitudes con otras similares.

Límite de expectativas Las expectativas son intermitentes que le impiden darse cuenta de lo que sucede a su alrededor. La mente, de hecho, tiende a ver lo que espera ver y descarta como secundario aquello para lo que no está preparada: literalmente no lo ve, no lo considera. Con la mente colmada de expectativas, los recursos internos que pueden aparecer espontáneamente, respondiendo a las entradas del momento, están completamente bloqueados y la profecía contenida en las expectativas eventualmente se hará realidad.

¡La realidad es impredecible, siempre! Las cosas que nos satisfacen son las que no sabíamos o esperábamos antes. Te imaginaste que era una persona racional y despareja, pero tiene un lado divertido que te divierte y te hace sentir a gusto. En la entrevista pensaste que tenías que centrarte en tu fiabilidad y luego te sentiste inadecuado, pero la compañía resultó estar llena de gente creativa y extraña. Lo único que se puede esperar, dijo un sabio chino, es lo inesperado… ¿Cómo va a ir? Eso no lo sabes. Confía en lo que tiene que pasar como una aventura y los resultados vendrán…. ¡solo!

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