Un juego para renacer cada día

Nacer de nuevo cada día, no sentir el pasado como un lastre. No es imposible, al contrario: es la ley misma de la vida. Toda la naturaleza hace eso. ¿Por qué a veces nos sentimos abrumados y miserables incluso sin una causa aparente, una preocupación identificable? Porque actuamos, construimos un papel para nosotros mismos, para la vanidad o el miedo a los demás o para adaptarnos al entorno o para tratar de luchar contra él . No importa por qué: es un comportamiento que no realizamos, lo hacemos automáticamente, pero con el tiempo terminamos creyendo que somos así. Este camino produce problemas: aquí viene la depresión y ese sentido de vacío cuyo origen no entendemos; esta es la fuente de ansiedad y ataques de pánico.

Invertir la realidad es lo correcto En todas estas molestias mostramos nuestra verdadera esencia: ella, que por naturaleza no tiene una cara definida y fija sino que es siempre cambiante, se siente cerca en las pistas que le hemos asignado y no acepta identificarse en un rol demasiado largo. Si la forzamos a entrar, su alma se apaga, o se resiste por un rato y luego de repente explota dramáticamente, o reaparece en otro lugar, a través de la válvula de ventilación de una ansiedad crónica y aparentemente sin razón alguna. O una psicosomática… Podemos desmantelar esta actitud. No es difícil y puedes empezar desde las pequeñas acciones diarias. Por una vez, por ejemplo, podemos hacer lo contrario de lo que hacemos habitualmente: tratamos de hacer las cosas cotidianas “con la cara de un personaje” y escuchar lo que pasa en nosotros. Es una forma sencilla de “salir” del guión habitual y descubrir las infinitas posibilidades que esconde tu alma.

el juego: conviértete en otro y saca a la luz tu verdadera esencia Durante una semana, todos los días, haces tus acciones cotidianas habituales pero imaginas que eres “otro”. Por ejemplo, puedes inspirarte en cuentos de hadas o historias antiguas, identificándote de vez en cuando con uno de los personajes típicos de ese mundo: el héroe, el buen ayudante, el malo, la princesa, la bruja, el bufón…. Imagínate “mirar al mundo” a través de los ojos de uno de estos personajes -o de otros de tu elección en los que te gustaría identificarte- y experimentar las emociones y sentimientos que sentirías “en sus zapatos”. Este juego, que se basa en la sabiduría antigua, te ayuda a salir de las identificaciones rígidas y activa recursos y habilidades que normalmente no utilizamos. También conecta con áreas profundas de tu carácter, para fortalecer tu autoestima y confianza en ti mismo.

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