Una vida en común: ¿sigue siendo posible hoy en día?

Una lectora de Riza Psicosomática nos escribe: “Hace poco participé en la fiesta por el 50 aniversario del matrimonio de mis abuelos. Pensando en cuántas separaciones se están produciendo hoy, le pregunté a mi abuela cuál es el secreto para estar juntos tanto tiempo. Y ella me respondió con un suspiro: paciencia. Pero, ¿este concepto sigue siendo válido hoy en día? Siento que es un poco ajeno a la forma de pensar actual”.

El bienestar cuenta hoy Cuando una pareja llega a los 40 o 50 años de matrimonio, es natural preguntarse: ¿cómo lo hicieron? Sería un error pensar que esta meta siempre y sólo contiene un valor y un éxito matrimonial real. El “resplandor” del aniversario nos hace olvidar a menudo los conflictos, las traiciones, las crisis, los compromisos a veces terribles que han marcado la vida de la pareja, que en muchos casos ha conseguido mantenerse unida gracias a un concepto de paciencia entendido como la resistencia sacrificial de todo lo que, de salir a la luz con claridad, amenazaría la unión.

El sufrimiento oculto da falsos “éxitos” Desgraciadamente, detrás de varios aniversarios de diez años (¡por supuesto que no todos!) hay a menudo mucho sufrimiento experimentado en silencio, aceptado en vista de un objetivo que no es el bienestar de la pareja, sino su duración en sí mismo. Sin embargo, las parejas de hoy en día ya no pueden confiar en este tipo de paciencia, que no sólo es obsoleta sino también dañina para la salud psicofísica.

Dedicación y no sacrificio Esta palabra, precisamente dedicación, puede seguir siendo un ingrediente importante para mantener viva a una pareja a lo largo del tiempo, pero sólo si se pretende que sea un compromiso constante, no para perdurar, sino para buscar la confrontación y la evolución juntos como socios, incluso en momentos en los que hay una falta de fuerza o las situaciones parecen adversas. Más que paciencia, es una atención amorosa a la relación. Pero ambos deben participar, no sólo uno. Y no debe haber ninguna fuerza que empuje a uno o a ambos a fingir ser lo que no son. De lo contrario, una larga unión sólo será un acto largo y doloroso!

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